La Ruta Cultural Patrimonial de Yerbas Buenas es una iniciativa que tiene como fin promover el rico patrimonio histórico, arquitectónico y cultural de la comuna, situada en la Provincia de Linares, Región del Maule. Este producto turístico se enfoca en resaltar los valores históricos y culturales de Yerbas Buenas, ofreciendo a los visitantes una experiencia educativa y enriquecedora.
Yerbas Buenas, con su historia que se remonta al siglo XVIII y su papel crucial en la independencia de Chile, presenta un potencial significativo para el turismo cultural. Esta ruta busca preservar y promover los recursos patrimoniales de la comuna, integrando la historia y la cultura local en el desarrollo económico sostenible, alineándose con las tendencias globales de turismo cultural promovidas por la UNESCO y la OMT (Organización Mundial de Turismo).
El producto incluye diversos componentes: Hitos visitables como la Ilustre Municipalidad de Yerbas Buenas, la Biblioteca Municipal Max Jara, la Plaza de Armas y el Museo Histórico, junto a otros puntos de interés históricos y culturales.
Yerbas Buenas adquirió un papel protagónico a comienzos del siglo XIX, pues ahí fue donde se enfrentaron por primera vez los ejércitos patriota y realista en el marco del proceso de Independencia nacional. Durante este episodio, conocido como batalla de Yerbas Buenas o sorpresa de Yerbas Buenas, ocurrido el 27 de abril de 1813, los españoles levantaron aquí su campamento militar, en la actual plaza armas de la localidad.
Más tarde. En 1835, un terremoto azotó la zona, dejando en pie solo una de las seis viviendas de la aldea, por lo que se dio la llegada de nuevas familias a la localidad, las cuales levantaron nuevas viviendas en torno a la plaza de armas, las cuales subsisten hasta hoy.
En las calles de Yerbas Buenas es posible encontrar distintos objetos históricos que hacen referencia a la importancia que tuvo la batalla para la primera etapa de la Guerra de la Independencia.
Uno de los símbolos más importantes corresponde este par de olletas negras que yacen en la entrada del paseo de la plaza de armas de la comuna.
Las olletas pertenecieron al Ejército Realista al mando del brigadier Antonio Pareja durante la batalla de Yerbas Buenas en 1813. Estas olletas fueron halladas en una excavación realizada durante la remodelación de la plaza de armas
La casa de la familia O’Ryan corresponde a una de las casas coloniales más antiguas presentes en la comuna y que aún mantiene su estilo y decoración.
En sus inicios perteneció a Alfredo Bobadilla, ex alcalde de la comuna de Yerbas Buenas.
Destaca de su arquitectura su portón de entrada, muy característico de la época y que permite el acceso a un patio interior, el cual alberga palmeras típicas del tratamiento paisajístico del siglo XIX.
De esta vivienda destaca el trabajo de decoración en puertas y ventanas de estilo europeo, detalle que solo conserva en la esquina frente a la plaza la Recova.
Esta casa, al igual que la mayoría de las construcciones de casco histórico, data del año 1870 y es representativa de una arquitectura muy noble, de fachada continua y de fineza en sus terminaciones tanto de pilares y cornisas, estas últimas corresponden a la parte superior y más saliente de una edificación y tiene como función principal evitar que el agua lluvia incida directamente sobre el muro o se deslice por el mismo, además de finalizar el edificio.
La puerta de ingreso a esta vivienda es entablerada con doble ventana superior y entablamento y cornisa de madera, correspondiendo a la construcción típica de la colonia rural.
El Rincón Criollo es un espacio de encuentro y comunidad donde convergen expresiones culturales como las churrascas y el canto campesino.
Silvana Urrutia es la gestora de este hermoso proyecto que representa la identidad local campesina. Un ambiente cercano que se caracteriza por su parrilla a las afueras. Las churrascas hechas por ella y Marisol, se vuelven imperdibles para quienes visitan nuestra comuna.
Frente a la plaza, a unos pasos de las Olletas y de otros hitos patrimoniales, el rincón es un lugar estratégico que ha visibilizado la riqueza cultural de Yerbas Buenas.
La actual Parroquia Santa Cruz está ubicada en el lugar de la primera iglesia de la comuna, la cual fue construida en el año 1785. Alrededor de esta se desarrolló la villa de Yerbas Buenas.
La primera iglesia se cayó producto del terremoto de 1835. Posterior al terremoto se construyó nuevamente la iglesia entre los años 1886 y 1900. Dicha iglesia contaba con dos torres de 40 metros de altura, de material ladrillo y madera con un estilo gótico, y la segunda fue destruida por un incendio en el año 1925.
La actual iglesia de Santa Cruz fue construida en el año 1943. Esta arquitectura consta de una torre con una cruz en el centro y una gran sala interior. Corresponde a una muy especial interpretación de la arquitectura tradicional rural con elementos tomados del estilo Art Deco. Además de poseer una pequeña virgen de madera policromada que data del año 1585.
Esta casa perteneció al ex alcalde de Yerbas Buenas, Alfonso Astete Díaz, hijo del primer alcalde y fundador del pueblo Estanislao Astete Osses.
Corresponde a una casona antigua que aún posee mueblería y decoración típica de la época colonial. Destaca por su arquitectura, la cual corresponde a un excelente trabajo de carpintería en puertas y ventanas.
Además, tal como todas las construcciones de este tipo, cuenta con corredores en el jardín.
Las dependencias de la Municipalidad de Yerbas Buenas corresponden a una construcción colonial que data de finales del siglo XIX destinada en sus inicios a casa habitación y luego a municipalidad.
Esta forma parte del conjunto de casas que fueron declaradas zona típica por el consejo de monumentos nacionales.
Hoy funcionan en sus dependencias: la alcaldía, la secretaría municipal, dirección de finanzas, obras municipales y juzgado de policía local.
Además, su construcción contempla dos patios interiores con corredores clásicos de la época colonial.
Las dependencias de la Municipalidad de Yerbas Buenas corresponden a una construcción colonial que data de finales del siglo XIX destinada en sus inicios a casa habitación y luego a municipalidad.
Esta forma parte del conjunto de casas que fueron declaradas zona típica por el consejo de monumentos nacionales.
Hoy funcionan en sus dependencias: la alcaldía, la secretaría municipal, dirección de finanzas, obras municipales y juzgado de policía local.
Además, su construcción contempla dos patios interiores con corredores clásicos de la época colonial.
El complejo cultural criollo de Yerbas Buenas posee un fuerte énfasis con lo comunitario, y su objetivo se manifiesta en la realización de eventos asociados a las distintas disciplinas artísticas, acercando a la comunidad a espectáculos que promuevan el encuentro familiar y local. En época estival organizan diversos panoramas como conciertos musicales, exposiciones fotográficas, festivales de cine y concursos literarios con atractivos representantes para cautivar al público de la región que reside fuera de la comuna o que está de paso disfrutando del verano en el sur del país. Cuenta con una programación de actividades y la gestión del centro cultural, cumple un rol de facilitador en el rescate local de la cultura criolla, difundiendo y fomentando su patrimonio.
Por lo tanto, el complejo prioriza rescatar y difundir las tradiciones propias del campesino y su labor agrícola, ya que son los propios agricultores los principales anfitriones de este tipo de eventos.
La Biblioteca pública Max Jara de Yerbas Buenas corresponde a un espacio de encuentro cultural y de lectura recreativa para la comunidad, que posibilitan el libre acceso de la población a la cultura, la información, el conocimiento y la recreación.
Recibe su nombre en conmemoración del poeta yerbabuenino Maximiliano Jara Troncoso, conocido como Max Jara, quien nació el 21 de agosto de 1886 en la comuna. Desde joven mostró interés por la literatura, publicando sus primeros versos en el diario “El Deber” a los trece años. En 1901, se trasladó a Santiago para completar sus estudios secundarios e ingresar a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, aunque abandonó esta carrera en su tercer año para dedicarse por completo a la literatura y la vida bohemia.
El Museo Histórico de Yerbas Buenas, declarado Monumento Histórico el 22 de agosto de 1984, se encuentra en el edificio más antiguo y de mayor mérito del pueblo de Yerbas Buenas y sus alrededores. Este edificio es un sobreviviente del terremoto de 1835 y es considerado el único testigo subsistente de los albores de la independencia de Chile.
El museo está basado en un plano cuadrado con un patio central que alberga un jardín interior. Sus características arquitectónicas incluyen muros de adobe, pisos de ladrillo cuadrado, techos de coligüe amarrado con cuero, vigas a la vista y una techumbre de tejas de arcilla. Los espacios interiores siguen el diseño típico colonial, con salones y habitaciones alrededor del patio interior, donde actualmente se exhiben las colecciones permanentes.
Este edificio histórico fue el lugar donde se hospedó el General español Brigadier Antonio Pareja la noche del 26 de abril de 1813, durante un ataque de los patriotas contra los realistas españoles en el contexto de la independencia de Chile. El museo alberga manuscritos y documentos relacionados con la independencia, artefactos y utensilios caseros de la época colonial, y una relación de hechos que explican el origen del pueblo de Yerbas Buenas.
La casa perteneció originalmente a la familia Contreras, una antigua familia yerbabuenina, cuyos descendientes la ocuparon y conservaron durante más de un siglo. En 1942, fue vendida a la Municipalidad local y, tras años de abandono y deterioro, en 1970 fue entregada en comodato a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM).
El Museo Histórico de Yerbas Buenas ofrece visitas libres y guiadas que permiten recorrer la historia colonial del Valle Central de Chile. Su exhibición permanente incluye temas como la sociabilidad de la época, música y cultura popular, vida cotidiana, religiosidad, la Guerra de Independencia con un énfasis en la "Sorpresa de Yerbas Buenas", armas, y vida campesina, entre otros objetos donados por la comunidad local. Actualmente, el acceso a la sala Dormitorio está restringido debido a un problema en un muro que será restaurado próximamente.
La plaza de la Recova corresponde al lugar donde la madrugada del 27 de abril de 1813 se vivió la primera batalla por la independencia de Chile, por lo que cuenta con una contienda que marca la comuna y le entrega la característica histórica que la destaca a nivel nacional.
Además, esta plazoleta destaca porque aquí se encuentra la cripta donde descansan los restos del premio nacional de literatura Max Jara, poeta oriundo de Yerbas Buenas.
Asimismo, corresponde a un espacio de la comuna con una importante infraestructura colonial, el cual pareciera haberse detenido en el tiempo para emerger con la fuerza de toda una cultura de costumbres y tradiciones campesinas y del folclore.
La Casa Comunitaria Cultural, administrada por la Asociación Cultural Raíces de la Cultura y Turismo de Yerbas Buenas, se proyecta como un espacio vivo, participativo y de encuentro comunitario. Su misión es promover el acceso equitativo a la cultura y las artes, fortaleciendo la identidad campesina, a través de su responsabilidad de producir alimentos para Chile y el mundo, el turismo cultural y rural y el desarrollo comunitario a través de una gestión inclusiva y sostenible.
Este espacio se concibe como un punto de articulación territorial donde confluyen la memoria histórica, las tradiciones locales y las expresiones artísticas, promoviendo el diálogo intergeneracional y la participación activa de mujeres rurales, personas mayores, niñas, niños, jóvenes, artesanos, cultores y visitantes. Con ello, la Casa Comunitaria Cultural se instala no sólo como un centro de actividades, sino como un motor de cohesión social, productividad y proyección cultural para Yerbas Buenas y la Región del Maule.
Esta casa fue construida a mediados del siglo XIX y albergó en sus inicios a la primera escuela de niños de la comuna.
Luego de ser abandonada por un largo tiempo, se transformó en un cité debido a su diseño arquitectónico, el cual contemplaba un largo patio interior que conectaba las diferentes alas de la casa.
Esta casa fue adquirida por la familia Espinoza alrededor de los años 80, restaurando su interior y exterior, y transformándola en casa habitación con un pequeño almacén, el cual hoy corresponde a la tienda de antigüedades de la comuna.
Esta construcción de esquina cuenta además con un corredor exterior el cual protege tres importantes puertas blancas entableradas.
Cabe destacar que este lugar sirvió como locación para la teleserie “Los Pincheiras” de TVN y “Pobre Gallo” de MEGA.
La avenida 27 de abril recibe este nombre producto de los hechos ocurridos el día 27 de abril de 1813 en la comuna.
A comienzos del siglo XIX, Yerbas Buenas tuvo un papel protagónico en la historia nacional, pues ahí fue donde se enfrentaron por primera vez los ejércitos patriota y realista en el marco del proceso de Independencia nacional. Durante este episodio, conocido como batalla de Yerbas Buenas o sorpresa de Yerbas Buenas
Si bien el casco histórico posee gran valor patrimonial en términos históricos y arquitectónicos, Yerbas Buenas se nutre de su patrimonio rural campesino que va más allá de la Zona Típica.
Paisajes escondidos, costumbres y prácticas tradicionales que se encuentran en sectores rurales alejadas del centro urbano. En estos lugares continúa viva la memoria y también el quehacer campesino.
La mayoría de emprendedoras, emprendedores y servicios turísticos habitan las localidades rurales de Yerbas Buenas desde el norte hasta el sur de la comuna.
Por todo esto creemos que es necesario relevar la cultura y el turismo de manera descentralizada, potenciando el desarrollo equitativo e integral deI territorio.